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La función del color en la arquitectura

La función del color en la arquitectura es determinante innovador. Más allá de la importancia estética, su función práctica se deriva en una serie de factores a tomar en cuenta al momento de construir. Por ejemplo: para enfriar o calentar interiores, separar o iluminar espacios de la vivienda. Recuerda que optar por un color u otro determinará el carácter de nuestra edificación.

Para determinar la función del color en la arquitectura es necesario conocer sus efectos y percepciones:

Azul: Transmite la sensación de positividad, confianza y seguridad. A menudo se utiliza en espacios comerciales y/o de negocios, como agencias bancarias, oficinas y empresas.

Amarillo: Conduce a la idea de optimismo, curiosidad, jovialidad y ambiente luminoso. Utilizado frecuentemente en espacios comerciales o restaurantes con la finalidad de ganar la atención del peatón.

Rojo: Este color evidencia energía, excitación, impulso. Por eso, es regularmente empleado en espacios comerciales, como tiendas o locales de comida rápida, entregando la idea de compulsividad y deseo de consumo.

Verde: Evoca calma, tranquilidad, serenidad y bienestar. Se utiliza con regularidad en los espacios relacionados con la salud y el bienestar, como hospitales y centros de relajación.

Naranja: Como resultado de la combinación del amarillo y el rojo, entrega la idea de intensidad, creatividad, euforia y entusiasmo. A menudo se emplea en entornos creativos, como oficinas, estudios y escuelas.

 

 

¿Cuáles son los colores preferidos al momento de construir?

La función del color en la arquitectura puede evidenciar un determinado volumen o detalle constructivo o mimetizar visualmente determinados aspectos del espacio. También puede propiciar un conjunto de emociones o efectos visuales.

Si establecemos un ambiente con muros, pisos y techos neutros, al aplicar ciertos colores en las distintas superficies aparecerán efectos visuales diferentes.

 


Para mas apoyo al tema tenemos el siguiente vídeo 



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Estilos de Arquitectura de Interiores

1.     Estilo vintage

El estilo vintage es uno de los estilos decorativos que más de moda están y evoca lo mejor de las décadas de los años 30 a 80 del Siglo XX, con lo clásico y lo romántico como principales exponentes. En este tipo de decoración se utilizan colores muy claros, como el blanco o los tonos pastel.

Es una de las opciones más interesantes en la decoración del hogar ya que tanto los muebles como las piezas de decoración son originales de la época. Por lo tanto, son piezas únicas, de modo que no hay dos viviendas estilo vintage iguales

 

2. Estilo nórdico

El estilo nórdico es uno de los estilos de decoración tendencia en la actualidad. Apuesta por la funcionalidad y el minimalismo, creando espacios suaves y acogedores. Los colores tanto de paredes como de muebles y elementos de decoración son claros, como el blanco, beige o gris.

Los muebles son de formas sencillas y los elementos básicos pero que aporten cierto grado de calidez y confort. En cuanto a los textile, deben ser de materiales orgánicos como el algodón, lino y lana.

3. Estilo minimalista

El estilo minimalista guarda una cierta relación con la decoración nórdica. Se basa en simplificar al máximo, optando únicamente por aquellos muebles y elementos que son esenciales en el hogar.

Claro que esto no quiere decir que los espacios minimalistas sean aburridos, no mucho menos. La clave para crear ambientes acogedores está en jugar con los textiles, materiales y colores. Los espacios deben ser abiertos y diáfanos.

 

4. Estilo rústico

El estilo rústico evoca viviendas rurales que proporciona una gran sensación de armonía y confort. Se trata de crear espacios frescos y con mucha luz natural. El verdadero encanto de la decoración rústica se basa en apostar por los materiales naturales: madera, piedra, barro y mimbre.

Respecto a las telas, las mejores son el lino y algodón ya que son orgánicas. Para zonas frías también se puede optar por la lana.

 

5. Estilo bohemio

El estilo bohemio, también denominado hippie chic, evoca el espíritu libre y aventurero propio del vanguardismo. Una opción estupenda para aquellas personas que sienten una gran afinidad con la naturaleza y disfrutan de la simplicidad de las cosas.

Se utilizan materiales naturales como la madera y el algodón. Los elementos étnicos como accesorios marroquíes son indispensables en la decoración, así como las alfombras con estampados vibrantes.

 

6. Estilo provenzal

La Provenza es una región ubicada en el sureste de Francia. El estilo provenzal es un estilo de de decoración se puede definir como un rústico ligero que toma elementos de decoración de otros como el vintage, el clásico o el shabby chic. Se caracteriza por la sencillez de sus ambientes, con el blanco como color principal.

Los muebles deben ser ligeros, fabricados en madera o hierro, y con un aire rústico. La naturaleza es una de las principales fuentes de inspiración. También es importante destacar la importancia que se le da al valor de lo antiguo en el estilo provenzal. Así, las imperfecciones de materiales hechos a mano son muy bien acogidas.

7. Estilo shabby chic

Este es un estilo de decoración que tiene su origen en las grandes casas de campo inglesas. El significado de la palabra shabby chic da una idea de lo que significa este tipo de decoración: shabby, desgastado o desaliñado, y chic, elegante o de moda.

Se utilizan muchos elementos antiguos mezclados con piezas más modernas. Triunfan los colores claros como el blanco o los tonos pastel. En cuanto a los materiales, se utilizan los elementos de madera o de hierro

 

8. Estilo industrial

El estilo industrial, también conocido como estilo loft, tiene su origen en las viejas naves del Nueva York de la década de los 50 que posteriormente fueron convertidas en viviendas para artistas y personas que no podían permitirse alquilar un apartamento en la ciudad.

Se trata de un estilo en el que se presta especial atención a los materiales como el ladrillo, cemento y acero. Una de sus características más destacadas son los pilares y vigas al descubierto, así como la búsqueda de espacios amplios y diáfanos.

 

9. Estilo moderno

El estilo moderno por definición es cualquier tipo de decoración a partir del Siglo XX, aunque generalmente se considera como tal al estilo propio de los últimos años del Siglo XX y principios del Siglo XXI. Busca romper con lo monótono y los espacios tradicionales. Se apuesta por la simplicidad tanto en el mobiliario como en los elementos de decoración, creando ambientes limpios y frescos.

Muchos muebles están levantados unos centímetros del suelo para aportar mayor sensación de ligereza y espacio visual. Las líneas son simples y con pocos adornos. Triunfan los materiales naturales.

 

10. Estilo clásico

Este es el estilo más antiguo de todos, el cual también tiene grandes adeptos. En los últimos años ha evolucionado hacia espacios más contemporáneos, olvidando las telas pesadas y las maderas nobles.

Una de las principales claves del estilo clásico es el contraste entre las paredes de tonos claros y el mobiliario oscuro. Se siguen manteniendo las formas tradicionales como las molduras tanto en paredes y techos.

Los estilos de decoración para tu hogar que puedes encontrar a día de hoy en el mercado son muy amplios. Cuál de ellos escoger depende básicamente de tu personalidad, así como gustos y preferencias.




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